Quien dijo que el amor no deja huella
me preguntaba en la mesa de un bar
mirando a las meseras caminando
ofreciendo ese licor que cura el mal.
Asesinando esos cigarros que me matan
y reviven uno a uno mi dolor
y las copas de licor que me embriagaban
evocando en mi memoria una canción.
Esa letra que escarbaba
una a una en mis recuerdos
que hace que escuche palabras
con el tono de tu voz.
Mientras dure ese momento ahí sentado
pensaré cual fue la huella que dejó
en mi corazón aquel amor enamorado
ilusionado hasta que me abandonó.
Quien dijo que el amor no deja huella
es este estúpido sentado en un bar
mientras escuche de tu voz la sinfonía
en mi cabeza provocándome llorar.
Pues parece que te tengo aquí sentada
envenenando mi copa de cristal
que se ha llenado de mis lágrimas vacías
que suspiran cuando te oyen cantar.
Esa letra que escarbaba
una a una en mis recuerdos
que hace que escuche palabras
con el tono de tu voz.
con el tono de tu voz.
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