Una vieja casona con muy pocas personas
el lugar en donde me espera esa rutina
la misma escalera y una vieja cortina
que hacen velo a la ventana del lugar.
Un número par que han fichado unas llaves
son las claves del ingreso a lo mío
muchas veces un nido muchas otras cuartel
sinonimias propias de este ajeno hotel.
La soledad se acuesta a mi costado
y mis maletas hacen bulto en cualquier lado
las buenas noches quedan siempre pendientes
y un buen abrazo a quien no esta presente.
Este refugio de guerra improvisado
que algunas veces se paga adelantado
es donde encuentro a la que nunca olvido
y no es secreto por que no esta conmigo.
Fuiste hecho para ser siempre igual
aunque tu uso no es siempre el mismo
en ti yo busco lo que no he de encontrar
ni en el placer, ni en el amor, ni en el olvido.
Por esta vez te llamaré como mi hogar
otra vez mañana te seré infiel en otro lugar
pues son mis pasos los que me dicen donde caer
y los recuerdos son los que dicen a donde volver.
Se fue la noche y el sol golpea en la ventana
y esa sombra que me acaricia sobre la cama
ya no eres hogar has vuelto a ser hotel
y me verás partir como una vez llegue.
Dejo el castillo de un cuento traicionero
que fui su dueño por un poco de dinero
así la vida con su maestría nos educa
pero a la larga igual que todo siempre caduca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario