Esa esquina redundante y dominante
que es tan tuya y a la vez fue todos
un castillo hecho de ningún ladrillo
solamente de ideales y esperanzas.
Eres dueño de ese ángulo callejero
diluyendo en su piso los secretos
haciendo guardia esperando a la mañana
nos opaque nuestros rostros con su brillo.
El dueño bautizado por la misma esquina
es mi amigo que conozco tantos días
yo fui un oído pa´ la mierda que sentías
el dueño bautizado por la misma vida
el tiempo te volvió su prisionero
de ser aquello que tú no querías.
Esa esquina es la misma de mi barrio
donde la vida nos junto desde pequeños
y la noche nos conoció más adelante
para joder a los que se creen perfectos.
El dueño bautizado una vez más por los amigos
un chiquillo de la moto pa' quien se acuerde
y yo soy quien conversaba a su costado
el dueño bautizado sin querer por una estrella
un tatuaje que ahora lleva en su cuerpo
el motivo de cometer tantas torpezas.
El dueño bautizare por ti lo que prometas
con el llanto que regalen nuestro ojos
y la fuerza de ya no ser lo que tú eras
el dueño de la mítica esquina de mi barrio
donde te bautice como mi hermano
pues somos la misma cara de una moneda.
Esa esquina hoy se ve tan solitaria
tu carcajada no alborota a los vecinos
tu ausencia es el pasaje a extrañarte
vuelve como el dueño de tu destino.
Dedicado especialmente a mi querido amigo Miguel Deza. Que gracias a Dios sigue con nosotros y que la vida le destine muchos años más. Un abrazo hermano.
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